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CINE

El anhelo del hombre como garantía del resurgir de lo religioso…

¿Existe alguien fuera o dentro de la Iglesia que nos ofrezca una mirada antropológica sobre el cine o sobre la cultura?

Gran TorinoO existen personas que hayan encarnado esta forma de mirar o no existe esta posibilidad. Una hipótesis de trabajo interesante nos la dio José María García Escudero nada menos que en 1973 en un discurso que pronunció ante muchas personalidades del mundo de la comunicación católica. Allí dijo, entre otras cosas:

“Es en lo más hondo del cine contemporáneo donde podremos hacer el empalme entre las preguntas del hombre de actual y nuestras respuestas. Allí donde se agazapan los grandes interrogantes de los que el hombre quería huir, pero a los que está  unido como la uña a la carne; allí donde Dios se pueda revelar, no como el que está fuera y lejos, sino como el que está dentro, en lo más íntimo de cada uno. Hablé antes de erotismo y violencia (…) a veces son manifestación desviada de unas aspiraciones nobles en su raíz. (…) en vez de lamentarnos, entendamos. Pero ¿procedemos así, profundizando, o nos contentamos con aplicar a las películas que vemos una moral-que tantas veces es moralina-, no para entenderlas, sino para clasificarlas elementalmente, como clasificamos a los hombres por lo que parecen? Habríamos podido ser los reveladores de la profundidad de lo humano, que es cabalmente lo religioso; los hombres del sí, los portadores de la vida. ¡Qué pena constatar que en casi todos los documentos de la Iglesia sobre el cine-habría que exceptuar los mensajes de PíoXII sobre el film ideal- se habla mucho de moral, pero poco de vida! (…) ¡Quépena pensar cuántas veces hemos sido hombre del no, los hombres del código, los guardianes de unos preceptos que sólo podían hacer de nosotros, cuando nos reducíamos a ellos, los hombres de otro tiempo, los incomprensibles, los incomprendidos! Por eso también, los aislados”.12_07_11_Gran_Torino2

          A pesar de que el problema de la censura ya no es el nuestro, sigue siendo válido el criterio: el cine de las preguntas verdaderas; el del sentido religioso, es el que va a permitir llegar más al hombre de hoy. Porque cuando un creador se acerca cara a cara, a cualquier aspecto del drama del hombre, se topa con la certeza de que necesita a otro físicamente hablando, que responda, pues él sencillamente no puede. Habría que concluir que lo que parece que renace es este cine del sentido religioso, es decir, el de la sed de Dios, antes que un cine confesional, que ciertamente ha vuelto a las pantallas, pero de una manera aislada (y que celebramos, cómo no). Es pues garantía de lo religioso en el arte, ahondar en los grandes anhelos del hombre, porque ellos llevan necesariamente al deseo de Alguien que haga nueva nuestra vida.

(Textos extraídos del artículo: ¿Cine religioso en  una sociedad laicista? El anhelo del hombre como garantía de resurgir de lo religioso. Autores: Juan Orellana y Carlos Aguilera.

Revista Pantalla 90, edición impresa. Año2007. Mes, enero).

 

 

En la imagen: Fotogramas de Gran Torino– Copyright © 2008 Warner Bros. Pictures, Village Roadshow Pictures , Double Nickel Entertainment y Malpaso. Foto por Michael Rivetti. Distribuida en España por Warner Bros Pictures International España. Todos los derechos reservados.

 

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